La estrategia de Arabia Saudí para desviar el crudo y evitar el estrecho de Ormuz se ha topado con un desafío directo. El oleoducto East-West, que transporta crudo hasta el puerto de Yanbu en el mar Rojo, fue objeto de un ataque la semana pasada.

Según informó Hellenic Shipping News Worldwide, una estación de bombeo de este oleoducto fue atacada el 10 de septiembre, lo que provocó su cierre preventivo. El incidente ocurrió el mismo día en que las fuerzas hutíes habrían tomado el control de la isla de Perim.

Este acontecimiento afecta a los esfuerzos de Arabia Saudí por mantener la flexibilidad en sus exportaciones petroleras en medio de las tensiones regionales y las dificultades en las rutas marítimas tradicionales.