Un estudio reciente, realizado conjuntamente por ABS, Blossom Energy y una firma naviera internacional anónima, indica que, si bien el desembolso inicial de capital para un buque de gas natural licuado (GNL) de propulsión nuclear sería aproximadamente 2,5 veces superior al de un metanero estándar, se prevén reducciones significativas en los costes de combustible a lo largo de la vida operativa del buque.

Estas conclusiones se presentaron en Gastech 2026, según informó Hellenic Shipping News Worldwide. La investigación se centró en las implicaciones económicas de adoptar la tecnología de propulsión nuclear para el transporte marítimo a gran escala.

El núcleo del análisis incluyó una comparación detallada de los costes de adquisición frente al gasto corriente en combustible tanto para los diseños convencionales como para los de propulsión nuclear. Las conclusiones del estudio destacan un balance en el que la mayor inversión inicial queda compensada por el ahorro potencial en los costes recurrentes de combustible, lo que apunta a un beneficio económico a largo plazo para la opción nuclear.