El aumento de las necesidades energéticas y la mayor huella operativa están configurando un perfil de riesgo y aseguramiento cada vez más complejo para los centros de datos, según ha informado el medio especializado OilPrice.com.

A partir de las conclusiones de un informe del bróker de seguros Howden, la publicación señaló que las reclamaciones judiciales significativas relacionadas con centros de datos han aumentado rápidamente en paralelo al despliegue de la infraestructura de inteligencia artificial. Las demandas de gran envergadura contra estas instalaciones pasaron de cuatro casos en todo 2021 a 14 solo en los primeros seis meses de 2026.

Las dificultades de planificación y los conflictos medioambientales actúan como los principales detonantes de las recientes acciones legales. El escrutinio comunitario también se ha intensificado, y los operadores afrontan un número creciente de quejas por ruidos y molestias, en particular relativas al consumo de agua y a las emisiones generadas por las unidades diésel de generación de respaldo in situ.